Eliminación del 95% de grietas por contracción plástica con más de 200,000 fibras/kg, ofreciendo superficies de concreto perfectamente lisas en losas residenciales y comerciales.
Resistencia química total en pH 2–13, permitiendo tuberías de drenaje ácido y tanques industriales que duran 30 años sin degradación en ambientes agresivos.
Reducción de peso estructural del 40% frente al acero, facilitando prefabricados ligeros que se instalan con grúas menores, ahorrando logística y mano de obra.
Aceleración de construcción del 50% al eliminar mallas electrosoldadas; una losa de 1,000 m² se coloca en 2 días en vez de 4, con menor fatiga laboral.
Resistencia a la abrasión aumentada un 200%, creando pisos logísticos que soportan 10,000 ciclos diarios de montacargas sin desgaste superficial medible.
Ductilidad incrementada con módulo de elasticidad de 5 GPa, dando a estructuras sismo-resistentes la capacidad de deformarse 50 mm sin colapsar.
Vida útil extendida a 60 años en puentes expuestos a deshielo con sales, sin riesgo de corrosión, eliminando costosas reparaciones cada década.
Reducción de espesor de pavimento de 18 cm a 12 cm manteniendo carga de 40 toneladas, disminuyendo excavación y material en carreteras industriales.
Absorción de energía de impacto de 15 kJ/m³, ideal para barreras de contención en autopistas que disipan colisiones a 80 km/h sin fragmentarse.
Hormigón autocompactante con segregación 0%, logrando acabados arquitectónicos perfectos en fachadas prefabricadas sin huecos o defectos de superficie.